SAD 2025: Un puente vital entre la salud y la inclusión social

El Programa de Ayuda a Domicilio (SAD) del ComitéVLC, subvencionado por la Dirección General de Discapacidad de la Conselleria de Servicios Sociales, Igualdad y Vivienda, cierra el año 2025 consolidándose no solo como un servicio asistencial, sino como una red de supervivencia estratégica para personas con gran vulnerabilidad.

En un contexto marcado por la precariedad económica y la crisis del sistema de cuidados, nuestra intervención ha sido la clave para garantizar la dignidad de quienes el sistema suele dejar atrás.


1. Especialización en perfiles de alta complejidad

Este año, el programa se ha adaptado para atender de forma integral a personas con diversidad funcional asociada al VIH y el sida, cuyo perfil social está marcado por la exclusión.

Nuestras personas usuarias no cuentan con redes de apoyo normalizadas; se enfrentan a la pobreza extrema, la falta de empleo y la ausencia de una vivienda digna. Ante esta realidad, el SAD ha liderado la coordinación con agentes sociosanitarios para ofrecer una respuesta unificada a situaciones que un solo organismo no podría resolver.

2. Salud: El reto de la cronicidad y la adherencia

La prioridad absoluta ha sido mantener el máximo grado de salud posible. En 2025, no solo hemos gestionado patologías crónicas, sino que hemos hecho frente a un empeoramiento generalizado de la salud física y mental de los usuarios.

  • Patologías atendidas: Desde Parkinson y cáncer hasta trastornos graves de salud mental (TLP, esquizofrenia) y enfermedades degenerativas como la leucencefalopatía o la osteoporosis.

  • Nuestra respuesta: Hemos intensificado la frecuencia de la atención directa y el tiempo dedicado a cada caso, garantizando la adherencia al tratamiento médico y facilitando el acceso efectivo al sistema sanitario.

3. Defendiendo derechos frente a la Brecha Digital

La administración telemática se ha convertido en una barrera infranqueable para las personas vulnerables. El SAD ha dedicado una parte crucial de su tiempo a la asistencia técnica y legal:

  • Tramitación y seguimiento de renovaciones de discapacidad.

  • Gestión de ayudas al alquiler y prestaciones básicas.

  • Recursos y reclamaciones administrativas.

No realizamos meros trámites; aseguramos que la burocracia no se convierta en un motivo de pérdida de derechos.

4. La emergencia habitacional: El 100% en riesgo

La crisis de la vivienda ha golpeado con especial dureza a nuestro perfil de usuarios. El aumento abusivo de los precios ha provocado que para el 100% de las personas atendidas sea inasumible el coste del alquiler.

  • Acción directa: Hemos duplicado nuestras intervenciones relacionadas con incidencias de alquiler y frenado intentos de desahucio.

  • Red de apoyo: Nos hemos coordinado con Servicios Sociales, juzgados, bancos de alimentos y albergues para buscar soluciones de emergencia.

«A pesar de nuestro esfuerzo, reivindicamos la necesidad urgente de medidas estructurales que protejan el derecho a la vivienda de las personas con discapacidad más vulnerables.»


Mucho más que asistencia: El valor de lo humano

El SAD no es solo un programa técnico; es un soporte emocional contra la soledad y el aislamiento. En un mundo donde la atención se deshumaniza y las personas se convierten en números de expediente, nuestro equipo ofrece el acompañamiento necesario para combatir la desesperación y el sentimiento de abandono.

Somos el puente necesario entre lo sanitario y lo social, garantizando que, a pesar de las listas de espera o la falta de recursos institucionales, nadie se enfrente solo a la enfermedad y la exclusión.

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