Dos décadas del CIBE Marítim actuando frente a la vulnerabilidad más extrema en el Cabanyal

El Centro de Baja Exigencia del Comité Antisida de València publica sus cifras de 2019

  • El 69,5% de las personas atendidas carecen de vivienda y el 76,7% no tienen ingresos
  • El consumo de heroína y de crack han experimentado una ligera subida por vía inhalada o fumada
  • El proyecto “Solo para ellas” aborda el uso de drogas con perspectiva de género
Juan Catalán
Juan Catalán

La exclusión social es un problema persistente en nuestra sociedad. Entre las 399 personas atendidas en 2019 en el Centro de Intervención de Baja Exigencia del Comité Antisida de València, para la reducción de daños asociados al uso de drogas, el 69,5% carece de vivienda y el 76,7% no tiene ingresos. La mayoría tiene diagnósticos de trastorno de personalidad, especialmente antisocial (TPA) y límite (TLP).

En el informe anual del 2019 se observa un aumento de la sintomatología psiquiátrica en las personas usuarias de drogas en activo. Los síntomas más comunes son los depresivos, seguidos de la ansiedad, la alteración del pensamiento y las alucinaciones auditivas. Del total de las personas atendidas, un 62% no se encuentra en tratamiento clínico para su sintomatología.

Policonsumos

La sustancia de consumo más frecuente sigue siendo el alcohol y le sigue la heroína, coincidiendo con lo que está ocurriendo en otros países como Estados Unidos. La cocaína en base o crack va ligeramente después, manteniendo la tendencia del año anterior. A estas tres drogas les siguen el speed-ball, las benzodiacepinas, el cannabis y la metadona.

Tanto el consumo de heroína como de crack ha experimentado una ligera subida por vía inhalada o fumada, de un 33,6% en 2018 a un 42,4% en 2019. En la vía oral se observa una disminución considerable respecto al año anterior (del 42,8% pasamos a un 28,2%) siendo la segunda forma de uso más utilizada. También es destacable el aumento de la vía esnifada, debido a la subida del consumo de clorhidrato de cocaína. La vía parenteral ha sufrido un ligero aumento respecto a 2018 (de 20,1% pasa al 23%).

Más del 70% de las personas que acuden al centro son policonsumidoras.

Prevención VIH

 Desde 2017, el CIBE Marítim abre las puertas para realizar pruebas de diagnóstico a personas que no pertenecen al colectivo consumidor de drogas. El 90% de las personas usuarias conoce su estado serológico en relación al Virus de la Inmunodeficiencia Humana (VIH), Virus de la Hepatitis C (VHC), Hepatitis B (VHB) y Tuberculosis (TBC). Durante el año 2019 se han realizado un total de 314 test, de los cuales 60 han sido realizados a personas usuarias habituales del centro. Esto supone un aumento considerable de las pruebas realizadas a personas externas.

Un 7,6% de los usuarios presenta seropositividad al VIH, una cifra superior respecto al año pasado (3,7%), por lo que los trabajos de prevención y diagnóstico precoz deben seguir promoviéndose e intensificándose. A su vez, el 29,5% de las personas padecen VHC, frente al 22,4% de 2018 y el 17,4% presentan coinfección VIH/VHC.

Mujeres

La presencia de mujeres en el CIBE Marítim sigue siendo escasa; suponen el 22% del total de los usuarios, un 2% más que en 2018. El proyecto “Solo para ellas” ha tratado de reconocer las diferencias de género y aplicarlas en las intervenciones del día a día.

Según explica la directora del CIBE Marítim, Alba Moreno, el escaso número de mujeres atendidas en recursos de reducción de daños ha contribuido a construir estereotipos que, en muchos casos, generalizan a todas las mujeres con drogodependencias, sin tener en cuenta su diversidad. La influencia de estos estereotipos, a su vez, es una de las principales barreras con que se encuentran las mujeres a la hora de acceder a recursos de baja exigencia.

Atención integral y personalizada

El Centro Marítim abrió sus puertas en el año 2001 como recurso de baja exigencia perteneciente al Comité Antisida de València y, desde entonces, sus técnicos/as y voluntarios/as trabajan para atender las condiciones de vida básica y la reducción de daños entre las personas consumidoras de drogas.

El Centro está subvencionado por el Ayuntamiento de València, la Conselleria de Sanitat Universal i Salut Pública, la Conselleria d’Igualtat i Polítiques Inclusives, y el Ministerio de Sanidad, a través del Plan Nacional sobre Drogas. También por la entidad privada Gilead. Entre los diferentes servicios, se ofrece la atención social, psicológica, sanitaria (curas, consultas médicas, vacunas, pruebas serológicas, asesoramiento), atención a necesidades básicas (comida, higiene) e intercambio de jeringuillas.

El CIBE Marítim también es sede del Servicio de Cibereducación en Salud Sexual del Comité Antisida de València. Cualquier persona puede acudir al centro (C/Barraca 290) a realizarse las pruebas de VIH, VHC y sífilis sin cita previa en horario de 09,00 a 13 horas. Las pruebas son anónimas, gratuitas y confidenciales.

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